¿cómo detectar a un Asesor charlatán?

Hace unos días recibí un mensaje que me dejó pensando. Decía algo así: “La asesoría de imagen es solo querer encasillar personas en moldes y cambiarlas por algo que no son”.

Al principio me dio un poco de tristeza, pero después de indagar un poco, lo entendí: esa persona había tenido una mala experiencia. Y siendo muy honesta con ustedes, esta es una profesión "fácil" de aprender, pero nada fácil de ejecutar.

Se cree que por saber combinar colores o conocer de marcas ya puedes intervenir en la identidad de alguien más. Pero no es así. La asesoría de imagen tiene una metodología técnica —sí—, pero su motor real es la empatía. Sin tacto y sin amor por la individualidad, solo estás imponiendo un disfraz.

Si alguna vez has pensado en buscar ayuda con tu imagen pero te da miedo terminar sintiéndote juzgado, quiero compartirte lo que, para mí, son las "red flags" de un asesor que no está haciendo bien su trabajo:

1. La dictadura del "porque yo lo digo"

Si un asesor te da una recomendación pero no es capaz de explicarte el sustento detrás, desconfía. En mi proceso, me gusta que entiendas el porqué de cada color o de cada corte. El conocimiento es libertad: cuando entiendes la técnica, dejas de seguir reglas y empiezas a tomar decisiones informadas para usar la ropa a tu conveniencia, no al revés.

2. El elitismo innecesario

Hay una idea errónea de que para "verse bien" hay que gastar fortunas o comprar solo piezas de diseñador. Un asesor que te obliga a adquirir marcas que no van con tu realidad o tu presupuesto, no está entendiendo tu vida. La elegancia tiene más que ver con la proporción y la coherencia que con el logo de la etiqueta.

3. El juicio disfrazado de "crítica constructiva"

Nadie tiene derecho a hacer comentarios negativos sobre tu estilo actual o tus características físicas. Nuestro trabajo es apreciar las diferencias y potenciar lo que ya eres. Si te sientes juzgado por tu cuerpo, tu edad o incluso por tu profesión, ese no es el lugar adecuado para ti.

4. El "manualazo" sin acompañamiento

Entregar un manual de imagen y decir "adiós" es como darte un mapa de una ciudad que no conoces y dejarte solo en la calle. El arte de nuestra labor está en el acompañamiento, en estar ahí cuando surgen las dudas reales frente al espejo, no solo en entregar un PDF bonito.

5. Querer cambiar tu esencia

Esta es la más importante. Si sientes que el asesor te está empujando a ser alguien que no reconoces en el espejo, detente. La imagen es una herramienta de comunicación; si el mensaje que proyectas no coincide con quién eres por dentro, hay una disonancia que se nota a kilómetros.

Al final del día, la asesoría de imagen no es para encasillarte, sino para darte las herramientas para que seas la versión más auténtica (y sí, también la más atractiva) de ti mismo. No se trata de encajar en un molde, sino de romper el molde y crear uno propio.

Si alguna vez te sentiste limitado por "reglas de moda", te invito a que lo veamos desde otra perspectiva: una donde tú tienes el control y la ropa es simplemente tu aliada.


La imagen es un lenguaje, ¿qué dice la tuya hoy?

Si sientes que hay una desconexión entre quién eres y lo que el espejo te devuelve, no necesitas un cambio de clóset, necesitas una estrategia. Te invito a explorar mis servicios de consultoría, donde la metodología y la autenticidad se encuentran.

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